Los Caldos de Doña Carmita es un restaurante tradicional de Otavalo que, desde 1977, guarda en sus ollas el sabor de una de las recetas más emblemáticas de la gastronomía ecuatoriana: el inconfundible Caldo de 31. Con más de cuatro décadas de historia, este lugar se ha convertido en un verdadero referente para quienes buscan revivir la esencia de la cocina de antaño en un ambiente familiar y acogedor.
En Los Caldos de Doña Carmita, El Caldo de 31 lo puedes acompañar con papas cocidas, aguacate y mote, o también comer papas con librillo o papas con cuero, para completar una experiencia que no solo sacia el apetito, sino que también conecta con la memoria cultural de nuestra tierra.
Visitar este restaurante es viajar en el tiempo a través de los sabores. Cada cucharada es un recordatorio de que la tradición sigue viva, y que en Otavalo aún es posible disfrutar de un plato que ha marcado generaciones enteras.